Hasta hoy tenemos mucho por evaluarnos y sacar provecho del conocimiento propio, para realizar beneficios que no solo serán para nosotros, sino para las personas que nos rodean...
¡Muy buena vida a todos!
Manejarse con el corazón
Las emociones ya no solo representan temas de parejas sino también la buena relación con tu entorno, uno muy importante: el trabajo. La idea de costo-efectividad de la inteligencia emocional es relativamente nueva para las empresas, algo que algunos gerentes puede resultarles difícil de aceptar; los motivos son evidentes ya que las consecuencias que tiene para un grupo de trabajo el que alguien sea incapaz de evitar un estallido de ira o no contenga la menor sensibilidad con respecto a lo que siente la gente que lo rodea. Tales efectos nocivos para la persona perturbada son que no puede recordar, atender ni aprender a tomar decisiones con claridad.
El liderazgo no es una dominación, sino el arte de persuadir a la gente a trabajar hacia un objetivo común. La aplicación de inteligencia emocional resulta en: ser capaz de ventilar las quejas como críticas útiles, crear una atmósfera donde la diversidad resulta valiosa en lugar de ser un motivo de fricción y trabajar eficazmente en equipo.
Una crítica ingeniosa se centra en lo que la persona ha hecho y puede hacer en lugar de convertir un rasgo del carácter en un trabajo mal hecho. El arte de la crítica esta intrínsecamente vinculado con el arte del elogio siendo específicos, ofreciendo una solución, mostrándose sensibles y de forma presente.
La diversidad es tratar con los diversos prejuicios que llegamos a formar en las primeras etapas de nuestra vida, siendo una especie de aprendizaje emocional que provocan ciertas reacciones, las cuales son difíciles de erradicar por completo.
Cada vez que la gente se une para colaborar, ya sea en una reunión del planteamiento ejecutivo o como equipo que trabaja para obtener un producto compartido, existe un sentido muy real en el que tienen un CI grupal, la suma total de los talentos y habilidades de todos los que participan. La clave para un elevado CI grupal es la armonía social.
Aprendamos a manejar los sentimientos para crecer como personas y mejorar nuestras relaciones y mejorar a nuestras futuras generaciones haciendo un mejor entorno, nos vemos pronto.
Inteligencia Emocional Aplicada
Hablando sobre las grandes diferencias entre el mundo emocional de las nenas y los varones las cuales ponen al descubierto las fuerzas que hacen que una relación se mantenga o quede destruida. En efecto, en una pareja existen dos realidades emocionales, la de él y la de ella. Las raíces de estas diferencias emocionales, aunque pueden ser en parte biológicas también pueden remontarse a la infancia, y a los mundos emocionales separados en los que viven mientras crecen. Se tienen juegos diferentes para él y para ella dependiendo la edad y también enmarcan sus preferencias de amigos conforme adquieren universos sociales, hasta llegar a la adolescencia donde se relacionan mejor, pero mientras las lecciones de cómo manejar las emociones son muy distintas.
Debido a que las nenas desarrollan la facilidad con respecto al lenguaje más rápidamente que los chicos, son más expertas en expresar sus sentimientos y más hábiles para usar palabras que exploran y sustituyen reacciones emocionales tales como peleas físicas.
La diferencia clave entre los sexos es: los varones se enorgullecen de su autonomía y su independencia inflexible, mientras las nenas se consideran parte de una red de relaciones. Así los varones se ven amenazados por cualquier cosa que pueda desafiar su independencia, mientras que las nenas sienten lo mismo cuando se produce una ruptura en sus relaciones, y en la charla los hombres se contentan con hablar de “cosas”, mientras las mujeres buscan la conexión emocional.
Estos contrastes en el aprendizaje de las emociones favorecen habilidades muy distintas: las chicas se vuelven “expertas en interpretar señales emocionales verbales y no verbales y en expresar y comunicar sus sentimientos”, y los chicos en “minimizar las emociones que tienen que ver con la vulnerabilidad, la culpabilidad, el temor y el daño”. Del mismo modo, suele ser más fácil interpretar los sentimientos observando el rostro de una mujer que el de un hombre.
En general hombres y mujeres necesitan diferente sintonía emocional, en el caso de los hombres, los cuales evitan el fervor de las discusiones, agresiones o críticas teniendo un bloqueo de actitud en comparación con las mujeres que sienten compelidas a buscarlas tanto una solución a problemas como a obtener una respuesta del hombre bloqueado, con lo cual se intensifican las quejas volviéndose una frustración para ambos haciendo un descontrol.
El consejo para hombres consiste en que no soslayen el conflicto sino que se den cuenta de que cuando una mujer les plantea alguna queja o desacuerdo tal vez lo está haciendo como un acto de amor, intentando mantener la salud y el desarrollo de una relación, al desdeñar las quejas se hace un ambiente de respeto y buen escucha, serenando las actitudes.
El consejo para mujeres es: tener cuidado de no atacar a la persona, quejarse de lo que él hizo, pero no criticarlo como persona ni expresar desdén. Las quejas no son ataques al carácter sino más bien una clara afirmación de que un acto determinado resulta perturbador para la mujer.
Dado que sentirse escuchado a menudo es exactamente lo que buscan varones y nenas, un acto de empatía emocional es un reductor magistral de la tensión, cada emoción fuerte tiene en su raíz un impulso hacia la acción, manejar esos impulsos resulta básico para la inteligencia emocional.
Y bueno hasta aquí, nos vemos pronto.
Expresividad y contagio emocional
Queda más que claro como las personas nos conformamos a partir de otras, los sentimientos que formamos, las reacciones que realizamos y la manera en que aprendemos, es por el diario intercambio de pensamientos, actitudes y palabras que nos damos unos a otros.
La imitación cotidiana de los sentimientos es comúnmente bastante sutil, un ejemplo es cuando la gente ve un rostro sonriente o un rostro airado, el suyo da muestras de ese mismo estado de ánimo a través de ligeros cambios faciales en los músculos. Y en la interacción de dos personas, la dirección en que se transmite el estado de ánimo es del que es más energético, que al que es más pasivo. Pero algunas personas especialmente susceptibles al contagio emocional; su sensibilidad innata hace que su sistema nervioso autónomo se dispare más fácilmente, y son las personas que suelen ser más empáticos o conmovidos por los sentimientos de los demás.
El grado de compenetración emocional que las personas sienten en un encuentro queda reflejado por la exactitud con que se combinan sus movimientos físicos mientras hablan, un indicador de cercanía del que típicamente no se tienen conciencia.
He aquí entonces: la comodidad o incomodidad que uno siente con alguien es en cierto modo física. Es necesario tener un ritmo compatible, coordinar los movimientos, sentirse cómodo.
Y para complementar los ejemplos: La sincronía entre profesores y alumnos indica en qué medidas se sienten compenetrados; estudios efectuados en aulas muestran que cuanto mayor es la coordinación de movimientos entres profesor y alumno, más amigables, contentos, entusiasmados, interesados y sociables se muestran mientras interactúan. En una pareja la sincronía refleja la profundidad del compromiso, si uno está más comprometido, los estados de ánimo comienzan a confundirse, ya sean los positivos o los negativos.
En resumen, la coordinación de los estados de ánimo es la esencia de la compenetración, un determinante de la efectividad interpersonal, y una habilidad para desarrollar inteligencia emocional.
"Cualquiera puede ponerse furioso... eso es fácil. Pero estar furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto, y de la forma correcta... eso no es fácil".Aristoteles, Ética a Nicómaco
" La vida es una comedia para aquelos que piensan y una tragedia para aquellos que sienten".Horace Walpole.