"Es con el corazón como vemos correctamente; lo esencial es invisible a los ojos". Antoine de Saint-Exupéry, El principito.
Siguiendo mi lectura, voy a prendiendo de que manera funciona el cerebro con el corazón, y claro esta que nuestro cuerpo es tan grandioso. Por ésta vez aprendiendo de las emociones, logro apreciar que tales emociones que nos llevan a reaccionar en diferentes sentidos, son tan necesarios como el analizar y pensar de manera adecuada las situaciones.
Nuestras emociones, dicen, nos guían cuando se trata de enfrentarnos a momentos difíciles y tareas demasiado importantes para dejarlas solo en manos del intelecto. Cada emoción ofrece una disposición definida a actuar; cada una nos señala una dirección que ha funcionado bien para ocuparse de los desafíos repetidos de la vida humana.
En esencia, todas las emociones son impulsos para actuar, planes instantáneos para enfrentarnos a la vida que la evolución nos ha inculcado. La raíz de la palabra emoción es motere, el verbo latino "mover" además del prefijo "e", que implica "alejarse", lo que sugiere que en toda emoción hay implícita una tendencia a actuar.
Dentro de las personas logramos apreciar dos mentes una que piensa y otra que siente; gracioso pero cierto ya que por medio de las dos se adquiere conocimientos que construyen nuestra vida mental. La dicotomía emocional/racional se aproxima a la distinción popular entre "corazón" y "cabeza"; saber que algo esta bien "en el corazón de uno" es una clase de convicción diferente -en cierto modo una clase de certidumbre más profunda- que pensar lo mismo de la mente racional. Existe un declive constante en el índice del control racional-a-emocional sobre la mente; cuando más intenso es el sentimiento, más dominante se vuelve la mente emocional, y más ineficaz la racional. Estas dos mentes, la emocional y la racional, operan en ajustada armonía en su parte, entrelazando sus diferentes formas de conocimiento para guiarnos por el mundo.
Por lo general existe un equilibrio entre mente emocional y racional, en el que la emoción alimenta e informa las operaciones de la mente racional, y la mente racional depura y a veces veta la energía de entrada de las emociones.
Es la forma en que nuestro cerebro se alimenta, crea y regenera, así que no hay por que dejarse llevar por las emociones o por la lógica, debemos entrelazarlas para estar acertar, lo más que puede pasar es aprender.
Bueno por hoy ya estuvo bien, espero les agrade, saluditos.
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