Inteligencia Emocional Aplicada
Hablando sobre las grandes diferencias entre el mundo emocional de las nenas y los varones las cuales ponen al descubierto las fuerzas que hacen que una relación se mantenga o quede destruida. En efecto, en una pareja existen dos realidades emocionales, la de él y la de ella. Las raíces de estas diferencias emocionales, aunque pueden ser en parte biológicas también pueden remontarse a la infancia, y a los mundos emocionales separados en los que viven mientras crecen. Se tienen juegos diferentes para él y para ella dependiendo la edad y también enmarcan sus preferencias de amigos conforme adquieren universos sociales, hasta llegar a la adolescencia donde se relacionan mejor, pero mientras las lecciones de cómo manejar las emociones son muy distintas.
Debido a que las nenas desarrollan la facilidad con respecto al lenguaje más rápidamente que los chicos, son más expertas en expresar sus sentimientos y más hábiles para usar palabras que exploran y sustituyen reacciones emocionales tales como peleas físicas.
La diferencia clave entre los sexos es: los varones se enorgullecen de su autonomía y su independencia inflexible, mientras las nenas se consideran parte de una red de relaciones. Así los varones se ven amenazados por cualquier cosa que pueda desafiar su independencia, mientras que las nenas sienten lo mismo cuando se produce una ruptura en sus relaciones, y en la charla los hombres se contentan con hablar de “cosas”, mientras las mujeres buscan la conexión emocional.
Estos contrastes en el aprendizaje de las emociones favorecen habilidades muy distintas: las chicas se vuelven “expertas en interpretar señales emocionales verbales y no verbales y en expresar y comunicar sus sentimientos”, y los chicos en “minimizar las emociones que tienen que ver con la vulnerabilidad, la culpabilidad, el temor y el daño”. Del mismo modo, suele ser más fácil interpretar los sentimientos observando el rostro de una mujer que el de un hombre.
En general hombres y mujeres necesitan diferente sintonía emocional, en el caso de los hombres, los cuales evitan el fervor de las discusiones, agresiones o críticas teniendo un bloqueo de actitud en comparación con las mujeres que sienten compelidas a buscarlas tanto una solución a problemas como a obtener una respuesta del hombre bloqueado, con lo cual se intensifican las quejas volviéndose una frustración para ambos haciendo un descontrol.
El consejo para hombres consiste en que no soslayen el conflicto sino que se den cuenta de que cuando una mujer les plantea alguna queja o desacuerdo tal vez lo está haciendo como un acto de amor, intentando mantener la salud y el desarrollo de una relación, al desdeñar las quejas se hace un ambiente de respeto y buen escucha, serenando las actitudes.
El consejo para mujeres es: tener cuidado de no atacar a la persona, quejarse de lo que él hizo, pero no criticarlo como persona ni expresar desdén. Las quejas no son ataques al carácter sino más bien una clara afirmación de que un acto determinado resulta perturbador para la mujer.
Dado que sentirse escuchado a menudo es exactamente lo que buscan varones y nenas, un acto de empatía emocional es un reductor magistral de la tensión, cada emoción fuerte tiene en su raíz un impulso hacia la acción, manejar esos impulsos resulta básico para la inteligencia emocional.
Y bueno hasta aquí, nos vemos pronto.
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