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sábado, 15 de octubre de 2011

MÁS DE INTELIGENCIA EMOCIONAL (uno del 2do parcial)

Expresividad y contagio emocional

Queda más que claro como las personas nos conformamos a partir de otras, los sentimientos que formamos, las reacciones que realizamos y la manera en que aprendemos, es por el diario intercambio de pensamientos, actitudes y palabras que nos damos unos a otros.

La imitación cotidiana de los sentimientos es comúnmente bastante sutil, un ejemplo es cuando la gente ve un rostro sonriente o un rostro airado, el suyo da muestras de ese mismo estado de ánimo a través de ligeros cambios faciales en los músculos. Y en la interacción de dos personas, la dirección en que se transmite el estado de ánimo es del que es más energético, que al que es más pasivo. Pero algunas personas especialmente susceptibles al contagio emocional; su sensibilidad innata hace que su sistema nervioso autónomo se dispare más fácilmente, y son las personas que suelen ser más empáticos o conmovidos por los sentimientos de los demás.

El grado de compenetración emocional que las personas sienten en un encuentro queda reflejado por la exactitud con que se combinan sus movimientos físicos mientras hablan, un indicador de cercanía del que típicamente no se tienen conciencia.

He aquí entonces: la comodidad o incomodidad que uno siente con alguien es en cierto modo física. Es necesario tener un ritmo compatible, coordinar los movimientos, sentirse cómodo.

Y para complementar los ejemplos: La sincronía entre profesores y alumnos indica en qué medidas se sienten compenetrados; estudios efectuados en aulas muestran que cuanto mayor es la coordinación de movimientos entres profesor y alumno, más amigables, contentos, entusiasmados, interesados y sociables se muestran mientras interactúan. En una pareja la sincronía refleja la profundidad del compromiso, si uno está más comprometido, los estados de ánimo comienzan a confundirse, ya sean los positivos o los negativos.

En resumen, la coordinación de los estados de ánimo es la esencia de la compenetración, un determinante de la efectividad interpersonal, y una habilidad para desarrollar inteligencia emocional.

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